martes, 19 de agosto de 2008

El Pacto


Salió de la habitación como si fuera llevada por mil demonios. Corrió lo más deprisa que pudo a lo largo del viejo pasillo,cuidándose de no ser escuchada por las demás.

Correr, huir...pero,¿de quién? Sus ojos estaban enrojecidos y llenos de lágrimas. Su vieja promesa, rota. Su orgullo y dignidad, destruidos. Y todo...¿por qué?


El corazón le latía deprisa y en su sién sentía el golpear del pecado. Seguía corriendo...quedaba poco para llegar a su celda...pero el camino se hacía eterno.


Escuchó algo caer detrás suya.

Pensó lo peor,quizás había sido descubierta...Volvió la mirada atrás y, sus ojos, enfocaron el pequeño objeto de piedra que había caido al suelo.

Su viejo crucifijo...su viejo crucifijo roto en mil pedazos. Quizás fuera un presagio...


Llegó a la celda,su compañera dormía. Cogió su viejo libro y,con lágrimas en los ojos,lo leyó.

No cesó hasta que los rayos del sol comenzaron a abrirse paso por las rendijas de la ventana.


Cerró el libro.

No comentó a nadie lo ocurrido en la noche. La culpa seguía en su cabeza, el martilleo no desaparecía.

Al caer la noche, regresó a su celda y esperó a que todas durmieran...pero,¿por qué lo hacía?

Tenía que marcharse...No podía permanecer allí mucho tiempo más. Lo ocurrido, no debería volver a repetirse.

Cambió el vestido de la Orden por uno de campesina y, bajo su pecho,escondió su vieja Biblia.

De nuevo corría...Lo hacía lo más deprisa que sus piernas le permitían.


Llegó a la antigua capilla y se situó ante el altar...El mismo altar en el que su orgullo y dignidad habían sido pisoteados por un siervo del Diablo...

¿Por qué le tocaría a ella? pensó mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas. Rezó pidiendo perdon, suplicando...Pero no podía,era imposible ser perdonada...


Tras de ella se escuchaban pasos...Sintió miedo.

La cara de los ángeles que decoraban las paredes la miraban de forma acusadora y la Virgen que presidía el altar, parecía llorar por ella.


Los pasos sonaban seguros, decididos. Comenzó a temblar. Se sentía desfallecer.

Unas manos tocaron su cabello... Fueron bajando hasta tocar sus hombros.

Sabía quien era...Sintió que alguien invadía su mente y sus pensamientos... Mientras, las manos la acariciaban...

Como una marioneta, fue tendida ante los pies de la Virgen.

Miró al ser que le hacía aquello y sus ojos se encontraron... Se escuchó como maldecía a su Dios... a ese Dios al que ella había prometido dedicar su vida. Pero no, no era ella, estaba seguro...Ese hombre estaba en su mente...la controlaba.

Siguió llorando...

Mientras la desnudaba, descubrió el viejo libro que con tanto recelo escondió en su pecho.

Fue hecho trizas por ese ser...

Lloraba...

Sabía que iba a morir...Formaba parte de sus planes. Ella era parte del plan... Una virgen...era lo único que le faltaba...

Quedaba poco...

Él se tendió sobre ella, besó sus lágrimas.

La joven miró angustiada a su alrededor y clavó sus ojos sobre los de la Virgen y rezó...

Sabía que era la última vez que la vería...

Al instante, se desmayó...

Y en el altar, ante los ojos acusadores de los ángeles y las lágrimas de esa Virgen, aquella mujer que había dedicado su vida a Dios, fue violada y desprendida de la vida que corría por sus venas...

Todo por un pacto... Ella lo sabía...Se había enamorado del diablo...
(Espero que te haya gustado^^)


1 comentario:

Eric Sixx dijo...

me has hecho sonreir anita! ja,ja,ja

que bueno es leer este relato con Alice Cooper de fondo!