
En la sala no se oía más que el repicar de la lluvia en los cristales y el sonido de mis monótonos pasos sobre el suelo entarimado del viejo hotel.
Es más de medianoche, y hace una noche de mil demonios, pero yo estoy aqui en esta pequeña habitación de hotel, esperándote. ¿Cuántos años tendrá este hotel? ¿Diez?¿Veinte? Quizá algo menos...pero sigue igual que la primera vez que venimos.
Supongo que no tardarás, hace años que hemos esperado este momento., no creo que quieras prolongar más esta situación.
Cómo llueve... No es normal. Veo por la ventana a la gente pasar,correr, parejas de la mano, todas tienen prisa...Llueve.
Aún me pregunto por qué has aguantado tanto al lado de ese hombre...No lo entiendo. Sabes que yo te he querido siempre, pero supongo que no has tenido el valor de enfrentarte a él...hasta ahora.Hasta hoy. Pero no me importa, porque te amo...
No te veo...¿Tardas?Me pregunto si estarás dudando...No,no es posible en ti.
Continuo paseando por esta habitación, por nuestra habitación. La sala de los amantes, el lecho de los traidores.
Hace mas de tres horas que te espero...Acordamos encontrarnos a las doce, son casi las cuatro. Esperaré un poco más, si no vienes me marcharé, y todo habrá muerto.
Pero,¿qué es lo que hago?¿Hablo solo?Me estaré volviendo loco...No.
Escucho pasos por la escalera...vaya, no eres tu.
¡Cuanta gente en la calle!¿Qué pasará?...Bueno, no me importa...El tiempo pasa, y no vienes.
Te dejaré una nota y me marcharé:
- No has cumplido con lo acordado.Me marcho...aún asi, te quiero.
No puedo seguir siendo tu amante...he aguantado demasiado.
Da recuerdos a nuestro hijo... Te quiere, Leonard.
Bueno, ya está hecho. Me voy.
Se marchó de la habitación no sin antes mirar la cama, ese lecho donde tantas veces habian dormido, estado.
Seguia habiendo gente en la calle.Un circulo de personas parecian mirar algo. Una mujer había muerto, y un hombre se había suicidado. Pero Leonard no se paró.
Si lo hubiera hecho, hubiera descubierto que esa mujer era su amada, y el hombre que se habia suicidado, su marido.
Es más de medianoche, y hace una noche de mil demonios, pero yo estoy aqui en esta pequeña habitación de hotel, esperándote. ¿Cuántos años tendrá este hotel? ¿Diez?¿Veinte? Quizá algo menos...pero sigue igual que la primera vez que venimos.
Supongo que no tardarás, hace años que hemos esperado este momento., no creo que quieras prolongar más esta situación.
Cómo llueve... No es normal. Veo por la ventana a la gente pasar,correr, parejas de la mano, todas tienen prisa...Llueve.
Aún me pregunto por qué has aguantado tanto al lado de ese hombre...No lo entiendo. Sabes que yo te he querido siempre, pero supongo que no has tenido el valor de enfrentarte a él...hasta ahora.Hasta hoy. Pero no me importa, porque te amo...
No te veo...¿Tardas?Me pregunto si estarás dudando...No,no es posible en ti.
Continuo paseando por esta habitación, por nuestra habitación. La sala de los amantes, el lecho de los traidores.
Hace mas de tres horas que te espero...Acordamos encontrarnos a las doce, son casi las cuatro. Esperaré un poco más, si no vienes me marcharé, y todo habrá muerto.
Pero,¿qué es lo que hago?¿Hablo solo?Me estaré volviendo loco...No.
Escucho pasos por la escalera...vaya, no eres tu.
¡Cuanta gente en la calle!¿Qué pasará?...Bueno, no me importa...El tiempo pasa, y no vienes.
Te dejaré una nota y me marcharé:
- No has cumplido con lo acordado.Me marcho...aún asi, te quiero.
No puedo seguir siendo tu amante...he aguantado demasiado.
Da recuerdos a nuestro hijo... Te quiere, Leonard.
Bueno, ya está hecho. Me voy.
Se marchó de la habitación no sin antes mirar la cama, ese lecho donde tantas veces habian dormido, estado.
Seguia habiendo gente en la calle.Un circulo de personas parecian mirar algo. Una mujer había muerto, y un hombre se había suicidado. Pero Leonard no se paró.
Si lo hubiera hecho, hubiera descubierto que esa mujer era su amada, y el hombre que se habia suicidado, su marido.


