Sólo había sido una pesadilla. El mismo sueño que se había repetido durante algo más de una semana y que la despertada aterrorizada cada noche. Una fantasía que,dificílmente,podría ser real.
Se casaba por la mañana y en esos momentos no había nada que le importase más que eso. Su felicidad. Llevaba diez años con Daniel y,por fin,había llegado ese gran día. Tenía a su lado al ser más maravilloso del mundo,alguien único.No iba a permitir que una pesadilla le arruinara su momento.
Volvió a la cama no sin antes llamar a Daniel por telefono, pero no hubo respuesta. Resignada, intentó dormir pero el temor a tener una nueva pesadilla se lo impidió.
" Todo ocurría tras la boda...Una habitación...Sangre...Una cama...Él...Ella...Un espejo roto..."
No paraba de pensar en el maldito sueño.
Apenas quedaban dos horas para su boda,todo estaba listo. Menos él.
Aún no había llegado y Eleanor estaba impaciente. Una novia no podía llegar antes que el novio,así es la tradición, pero ya era el momento y ella estaba sola ante el altar y los invitados.
Nadie sabía nada de Daniel. Lo último que le dijeron a Eleanor fue que,la noche anterior, mientras estaban de fiesta él se había marchado con una bailarina de un club nocturno...
Nada bueno, se dijo Eleanor. Los celos la estaban matando...Parecía como si algo estuviera avisándo a Eleanor de que no debía casarse...Al menos no ese día, ni con ese hombre.
Por las puertas de la vieja iglesia apareció la silueta de un hombre, ataviado con el traje que le correspondía para aquel momento, pero con unos andares pesados y una mirada tan vacía que todos los que estaban presentes pensaron que no era Daniel,si no más bien alguien que había regresado de entre los muertos.
Eleanor dio un respiro. Al final,él no la había dejado tirada.
Acababa de cumplir un sueño que había estado ahí desde que era una niña pero, no todo había sido como ella lo hubiera imaginado.
Daniel se había mostrado distante durante toda la ceremonia, casi no hablaba, ni sonreía...Nada. Parecía como si le ocurriera algo pero, si Eleanor le preguntaba algo, él no respondía a nada.
Dejaron atrás la ceremonía y ambos se marcharon a un pequeño hotel que la familia les habia reservado a los novios para pasar su primera noche juntos.
Eleanor dejó atrás la preocupación que sentía por el estado anímico, y físico, de Daniel y se dejó seducir por el entorno.
Pasaron a la habitación. Era realmente preciosa,pequeña pero acogedora,con un enorme ventanal que daba a un bosque cercano. Estaba fascinada.
Dejó a Daniel en la cama mientras inspeccionaba el resto de la estancia. Estaba muy excitada,era el día más importante de su vida...Era normal.
Al volver a la habitación,vio que Daniel se había dormido. Se sintió frustrada,no esperaba que la noche hubiera terminado asi. Se tendió a su lado y observó el techo sumida en sus pensamientos,hasta que el sueño la venció.
Volvió a despertarse,sobresaltada pero,esta vez, había algo más...Sentía un dolor horrible en el brazo. Mucho dolor.
Bajo la mirada y encontró a Daniel, a su Daniel, mordiéndole salvajemente el brazo y el pecho. Quiso gritar,pero ningún ruido escapó de su boca.
Comenzó a llorar...Apretaba los labios mientras Daniel continuaba mordiendo su frágil cuerpo...No entendía nada...
Era como...era como la pesadilla...
Calló inconsciente.
Otra pesadilla. Eran las 4 de la mañana. Eleanor se despertó sobresaltada, como cada noche durante la última semana. Se incorporó y encendió la pequeña luz de noche.
Lo había dejado todo preparado la noche antes...Su vestido,los zapatos...todo.
Había tenido una pesadilla horrible...Había soñado que su querido Daniel la mordía sin ningun motivo hasta acabar con su vida...Pero en el sueño, no era su Daniel...sus ojos eran diferentes...su color de piel...todo en el era distinto,parecía otro.
Echó un vistazo a su habitación y sintió que se estaba volviendo loca.
Su vestido de novia esta manchado de sangre y rasgado,sus zapatos estaban rotos y había restos de sangre por todos lados.
Comenzó a gritar,pidiéndo auxilio.Pero nadie acudía.
Se quitó la ropa y observó su cuerpo,asustada. Tenía todo el cuerpo mordido,carne arrancada de forma violenta...Pero seguía viva...Eleanor no entendía nada.
Salió del cuarto en busca de sus padres. Se escuchaba la televisión en el salón, probablemente su padre se habría quedado dormido mientras la veía.
Bajó las escaleras, no sin esfuerzo. Las piernas le pesaban y casi no podía respirar.Lo consiguió.
Entró en el viejo salón y observó horrorizada la escena.
Su madre yacía tumbada en el suelo, tenía el vientre completamente abierto...Como si algo o alguien la hubiera vaciado. Su padre,en cambio, estaba mordido y le faltaban miembros.
Quería gritar...Pero no podía. No podía.
Su mente se había quedado en blanco.
Lentamente,se acercó al cuerpo de su padre.Quería abrazarlo...Quería llorar por su muerte. Pero no hizo nada de eso.
Se arrodilló frente a él y,sin pensar, comenzó a hacer lo mismo que Daniel le había hecho a ella...Comenzó a morderle,a desgarrarle la carne,a vaciarlo por dentro.
Pero ella no quería hacer eso,no estaba bien..¿por qué lo hacía?¿En qué se había convertido?
A su derecha,un espejo. Se observó mientras sostenía el corazón de su amado padre...Vio a una chica no muy diferente a ella,pero con una mirada vacía y una figura casi fantasmal...No podía ser ella.
Al parecer,no había sido una pesadilla.