martes, 28 de octubre de 2008

Para Omi, con mucho cariño y muchas gracias por todo^^

La mirada perdida en algún punto y su mente guardaba una imagen, una persona. No había, desde hacia días, para ella algún motivo o tarea que la sacará del estado en el que estaba.

Llevaba un par de días sin comer y apenas si dormía, su actividad se limitaba a permanecer sentada y a observar, de cuando en cuando, su pequeño celular.


Esperaba un llamada, un mensaje...Algo que le hiciera avanzar, una señal que le indicara que no estaba sola. Pero no sonaba. No había nadie al otro lado.


Hacía tiempo que no se encontraba bien pero, como de costumbre, no comentó nada. Sólo una persona lo sabía. Y hacía días que no llamaba.


Ella quería salir de esa situación, huir de alguna manera. En realidad, hacía tiempo que sabía que él tenía otra vida...pero no podía o no quería asimilarlo.

Pero había cometido el error de aferrarse a él, de enamorarse. "Grave error eso del amor.¿Para qué lo inventarían?". Sonreía mientras recordaba aquella frase que tiempo atrás le habían comentado.

Mientras pensaba en aquello y una tímida sonrisa escapaba de sus labios, su mente, le devolvió la imagen de él. De aquella persona que le hacía sufrir tanto.

Se esforzaba por recordar solo su imagen, no queria otro recuerdo suyo. Si pensaba en el tiempo que pasaron juntos, era peor.

Cansada de esperar su llamada, cogiò el telefóno y marcó su número.

Apagado. Lo volvió a intentar. De nuevo, apagado. "El muy cabrón lo tiene apagado"- pensó.

Perdió la cuenta de las llamadas y mensajes que le envió. Todas ellas sin respuesta.

Era mas de medianoche cuando la puerta de su casa se abrió. No se sorprendió ni hizo nada. Sabía quien era.


Entró en el salón con rostro preocupado y se limitó a abrazarla. Ella comenzó a llorar.

Durante un buen rato ninguno de los dos dijo nada. Las lágrimas de ella no paraban y él sabía que no había palabras de consuelo para ella.


"Ella se lo había buscado...Tarde o temprano, esto terminaría así, pero nunca pensé que fuera tan pronto".

Eran los pensamientos de él, algo que no le iba a decir nunca. Su opinión siempre la mantuvo bien guardada.

"¿Lo llamaste?"

"Si...pero no me respondió. Lo tiene apagado"

"Ya veo...Deberías haberme llamado... ¿Tanto le quieres?"

"Si...me había enamorado,¿sabes?"

"Eso ya lo sabía"

El pequeño celular comenzó a sonar. Era él. Contestó.

"¿Qué decía?"

"Poca cosa...Que había estado trabajando"

"Entiendo...¿Le crees?"

"¿Qué otra cosa puedo hacer?"

"Eso es cierto...Haces bien en creerle, tendría que estar contento por tu actitud. Pero...¿Y, realmente, crees que el te quiere?"

Ella no respondió. Su corazón le decía que sí pero,había algo en ella,que se oponía a eso.

"Respóndeme...¿crees que el te quiere?"

Comenzó a llorar de nuevo. No quería responder a eso...De nuevo el telefono sonó. Está vez era un mensaje. Lo leyó. Sintió que moría...

Se volvió hacia su amigo, quien esperaba una respuesta, y entre lágrimas le dijo:

"Y, dime...Cuando muere el amor, ¿sabes tú a dónde va?"

3 comentarios:

Omar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Omar dijo...

Te ha quedado muy "intrigante", esta narrado bastante bien y perfectamente estructurado.

Gracias por dedicármelo, eres una preciosidad y un... no se me acurren mas adjetivos para describir lo maravillosa y lo guapa que eres.

Sigue asi.

Cris!! dijo...

O.O