viernes, 21 de septiembre de 2007

Ella caminaba lentamente, en silencio.La noche estaba bien entrada y el frío acompañado de la nieve convertían en un infierno el simple acto de caminar. Pero a ella, no parecía importarle. En el silencio de la noche solo se escuchaba su entrecortada respiración y sus pisadas al impactar con la nieve.
Silencio... En realidad era lo que ella buscaba. Soledad y silencio.
Su mirada enfocaba al suelo, se sentía incapaz de mirar al frente, tenía miedo de mirar a su alrededor, de darse cuenta de que estaba sola.A pesar de desearlo tenía miedo a esa soledad, de enfrentarse cara a cara con ella, con su presente.
No quería pensar. Caminaba sin rumbo e hipnotizada con el sonido de su respiración y de sus pasos. No quería escuchar nada más.
-No puedo pensar....- Pero el recuerdo de lo sucedido esa misma tarde se agolpaba en su mente, como flashes o destellos de una pesadilla.
Ójala hubiera sido una pesadilla. En su mente aparecía la imágen de sus padres, asesinados salvajemente en su presencia.
Ahora estaba sola. Sola...
Una pregunta se asomaba continuamente a su pensamiento: ¿Qué es la muerte?
No era capaz de responderla,y una vez más volvía a su mente: ¿Qué es la muerte?
El frío estaba entumeciendo sus miembros, pero ella no se percataba. No podía detenerse, tenía que caminar, olvidar...
Sus pasos eran cada vez más lentos y su respiración más agitada.De repente, algo la hizo salir de sus pensamientos y le obligó a escuchar más atentamente.
Ya no escuchaba sólo sus pisadas, había alguien más. La pregunta volvió a aparecer en su mente.
Ya no sentía nada. El frío se había hecho presa de su cuerpo.
Tenía miedo.
Alguien la cogió por los hombros, pero ella no pudo resistirse, no le quedaban fuerzas.
No podía pensar en nada...sólo en esa pregunta...
....¿Qué es la muerte?..
De pronto sintió como si miles de agujas se clavaran al vez en su cuello y poco a poco se quedaba sin fuerzas.
...¿Qué es la muerte?..
-La muerte...es vida.
Esto fue lo último que escuchó antes de que su cuerpo cayera sin vida al suelo.
Ese ser había respondido a su pregunta, justo antes de quitarle la vida. Le había robado hasta la última gota de vida de su cuerpo. Pero su respuesta, era cierta: Su muerte, había prolongado una vida.

1 comentario:

shulato dijo...

El texto es, a mi parecer, demasiado acelerado para describir el acontecer de la muerte, algo que al lector le gusta degustar.
A parte de ello, en el tema de escritura, creo que repites demasiadas veces al final la palabra vida. Por el resto, es un texto rápido muy bien construido.